Hay jóvenes dispuestos a vivir a castidad hasta el matrimonio
La
pureza no es un ejercicio para reprimir los impulsos sexuales, sino
reorientarlos rectamente. Si no se vive el amor respetando al
enamorado(a) es como arrancar una fruta verde que no hace bien comerla.
Hay que esperar a que el amor madure y solo ocurre cuando hay pureza
P. Jurgen Daum, sacerdote católico
Aunque
hoy en día le parezca difícil o hasta imposible esperar a tener
relaciones sexuales hasta el matrimonio, hay jóvenes peruanos que han
hecho esta opción. Se trata de una iniciativa liderada por el
sacerdote católico Jurgen Daum, que busca plantearle a los adolescentes
la otra opción, la de vivir la pureza.
“A
los jóvenes se les empuja en una misma dirección, a tener relaciones
sexuales prematrimoniales, que eso es normal, que todos lo hacen.
Entre ellos hay una especie de bullying psicológico y se presionan y
quien permanece virgen es visto como un caso raro. Pero donde hay una
sola opción no hay libertad para escoger”, explicó Daum.
El
psicoterapeuta Ricarte Cortéz, quien además conduce con la psicóloga
Lupe Maestre
, dijo que se
trata de una propuesta valiente, pues “hablar hoy de pureza, castidad o
abstinencia también resulta ser un tabú, pues pueden tildar a uno de
represivo o anacrónico”.
“Cuando
se habla de pureza o castidad potencias tu humanidad y no eres un
animalito que te dejas llevar por tus impulsos”, explicó Cortéz. Sin
embargo, dijo que la paradoja de la modernidad te presenta al hombre
civilizado como aquel que se deja llevar por sus impulsos, que hace lo
que siente, cuando quiere y como quiere.
Al respecto, el padre Daum dijo que la pureza “no es un ejercicio para reprimir los impulsos sexuales, sino reorientarlos rectamente.
Si no se vive la pureza y el amor respetando al enamorado(a) es como
arrancar una fruta verde que no hace bien comerla. Hay que esperar a que
el amor madure y solo ocurre cuando hay pureza”.
El
proyecto, conocido como Opción ‘V’, tiene poco menos de un año y más de
cien personas entre los 13 y 35 años han hecho la promesa. Esta iniciativa va dirigida a todas las personas solteras que quieran esperar a tener relaciones sexuales hasta el matrimonio.
Para
el especialista esta opción recoge el sentir de gran parte de jóvenes y
puede ayudarlos a no sentirse solos. “Así como escucho en terapia a
chicos que hablan de su vida sexual, también es común encontrar a
jóvenes que quieren esperar hasta el matrimonio, pero no lo dicen
porque suena raro o les da vergüenza”, refirió.
La mujer es quien más se afecta
El
sacerdote advirtió que el daño de iniciarse precozmente en el sexo es
para ambos, pero más se afectan las chicas cuando la relación termina. “Mientras
que el hombre se afirma, la joven pierde valor ante sus ojos y busca
ese valor en un chico que le diga que la quiere y que se entregue, y por
recibir valoración y afecto ella lo hará”, explicó.
El psicoterapeuta sistémico coincide con Daum que en una sociedad machista quien más pierde es la mujer. “Muchas
chicas siguen aferradas a un chico, porque con él se iniciaron
sexualmente y el hombre no sufre tanto pues en esta sociedad no se
pretende que tenga una sola pareja”, precisó Cortéz.
El cada vez más precoz inicio de las relaciones sexuales, según el experto, tiene que ver con la necesidad de sentirse amado y de trascender, sumada a la agresiva oferta mediática que distorsiona la sexualidad.
“Para el joven es difícil mantenerse alejado de modelos de éxito como
el del liberal o hasta el mujeriego que difunden los medios, música o
arte”, dijo.
En
ese sentido, el sacerdote recordó lo que decía Juan Pablo II: el hombre
y la mujer no pueden vivir sin amor. “Todos queremos vivir el amor y
los jóvenes también buscan vivir el amor verdadero. Lamentablemente la
visión del amor está deformada por la pornografía que hace ver a la
mujer y al hombre como objetos sexuales”, advirtió.
Daum agregó que “la expresión sexual tiene una importancia fundamental pues Dios la ha querido para el hombre y la mujer en el matrimonio, en el compromiso de permanecer unidos para siempre. Ahí la mujer encuentra la seguridad para poder entregarse, para que la relación sexual sea una verdadera expresión de amor”, refirió.
Aquellos
que anhelan volver a vivir la pureza, existe una segunda virginidad.
“Dios te regala una nueva oportunidad, una página en blanco para volver a
escribir tu historia, una segunda virginidad”, recordó Daum. “Si perdieron la castidad, no hay por qué perder la esperanza. La pureza es un camino que dura toda la vida”, explicó Cortéz.
Finalmente, el sacerdote dijo que “las
parejas que deciden esperar y vivir la pureza hasta el matrimonio
pueden conocerse de verdad, profundizar en la amistad, vivir el amor
verdadero que no se basa en el sexo ni en lo externo y tener la
seguridad que son amados no por lo que ofrecen sexualmente, sino por lo
que hay en el corazón”.